Octubre rojo y feminista

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Como ya comenté en otra ocasión en este blog, Alberto Garzón explicó hace poco qué era ser comunista en el siglo XXI aludiendo al golpe de Estado bolchevique de octubre de 1917 con un tuit en el que felicitaba la efeméride: “Hoy es el 99 aniversario de la revolución rusa de 1917; una revolución contra ‘El Capital’. Paz, Pan y Tierra”. Continúa leyendo Octubre rojo y feminista

El apóstol de la revolución

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En el otoño de 1916 se pudo ver deambulando por Cádiz unos días a un personaje en aquel entonces de todo punto intrascendente para cualquier observador español. No para las autoridades, sin embargo. León Trotski era ya un deportado por Francia, un tipo requerido por Rusia: un individuo problemático, en resumidas cuentas, para el frágil Gobierno del conde de Romanones. Refugiado en París durante la Primera Guerra Mundial, la embajada rusa no cesó de presionar al Gobierno francés para que cerrase el Nashe Slovo (Nuestra palabra), un panfleto de proganda marxista, y echase a su editor. A Trotski lo condujo una pareja de gendarmes hasta la frontera de Irún. Continúa leyendo El apóstol de la revolución

Velocidad, neuróticos y hombres fragmentados

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Escribió Henri Bergson: Si sigo con los ojos, en la esfera de un reloj, el movimiento de la aguja que corresponde a las oscilaciones del péndulo, no estoy midiendo, como podría pensarse, una duración. Lo único que hago es contar momentos simultáneos, que es algo muy distinto. Fuera de mí, en el espacio, nunca hay sino una posición única de la aguja y del péndulo, pues de sus posiciones anteriores no queda nada. Dentro de mí se realiza un proceso continuo de organización y de penetración mutua de los hechos de conciencia, y eso es lo que constituye la verdadera duración”. Tras someter a mediciones en el espacio la experiencia de la duración vivida, la cultura occidental había convertido la experiencia en esclava de la áspera cultura espacial de los hechos y las cifras, de los centímetros y las toneladas. Lo que Bergson dio a entender era que, por el bien del éxito en el comercio y en la ciencia, la civilización se privaba de su libertad más fundamental. Para él, la conciencia tenía que depender de la memoria para crear un cuadro coherente del mundo, y, al hacerlo, la mente, por asombroso que parezca, funcionaba como una cámara de cine, proyectaba imágenes estáticas para dar la ilusión de movimiento continuo, de identidad”.  Continúa leyendo Velocidad, neuróticos y hombres fragmentados

El asceta de la revolución

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Hace 100 años el partido bolchevique (la facción mayoritaria, bolshevik, del viejo Partido Obrero Socialdemócrata Ruso) tomó el poder en San Petersburgo, entonces Petrogrado, por la fuerza. Es decir, que dio un golpe de Estado, aunque la historiografía moderna se empeñe en llamarlo revolución de octubre. Continúa leyendo El asceta de la revolución

La familia de la Casa Ipátiev

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En la madrugada del 16 al 17 de julio de hace 99 años, el último zar de Rusia, Nicolás II, fue asesinado en el sótano de la Casa Ipátiev de Ekaterimburgo, junto a toda su familia. Fue en la habitación cuya ventana arqueada puede verse abajo a la izquierda, en la fotografía. Continúa leyendo La familia de la Casa Ipátiev

Insomnes y febriles haciendo la revolución

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Va a hacer cien años en octubre (según el calendario gregoriano) que el Partido Bolchevique ruso tomó al asalto el poder en San Petersburgo, y un periodista americano, a la sazón comunista, estuvo allí y lo contó. A pesar de la no disimulada simpatía de John Reed, un chico de Harvard, por los bolcheviques, dejó un testimonio veraz, un texto en el que pugna por salir la memoria humeante, fétida y sangrienta de la revolución dentro de la Revolución. Y esto es así porque Reed, además de no ocultar de qué lado estaba, también decidió contar todo lo que veía. Continúa leyendo Insomnes y febriles haciendo la revolución

Dostoyevski, arúspice

Leyendo Los demonios, de Dostoyevski, me asombra la capacidad predictiva del maestro. La novela se publicó en 1872, pero a veces me ha parecido estar leyendo sobre el año 1917. Extracto tres pasajes.  Continúa leyendo Dostoyevski, arúspice