Críticas

La risa (y los veinte millones)

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El otro día vi La muerte de Stalin de Armando Iannucci. Es una buena película. Facturada exquisitamente, cómicamente hablando, muy negra. Negrísima. Tanto que si uno ha leído algo al respecto del Gran Terror, del Holodomor, de la purga interminable, termina por no reírse. Sigue leyendo

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Reseñas

Lecturas rusas (I)

Con motivo del centenario de la revolución de febrero y del golpe bolchevique de octubre, reseño brevemente algunas de las obras (ensayo, reportajes y ficción) que me han servido para ilustrarme acerca de estos acontecimientos y con las que he podido hacerme una composición de lugar, por si a alguien le resulta de interés. Hago constar que esta selección sólo sigue mi propio, subjetivo y aleatorio criterio.  Sigue leyendo

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Historia

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Cuando el día 22 de noviembre de 1812, es decir, hace 205 años, Napoleón mandó quemar los estandartes más preciados de cada una de las unidades de su Grande Armée, todos supieron que la cosa estaba verdaderamente cruda. Las águilas imperiales eran los símbolos identificativos de esos soldados que llevaban casi veinte años paseándose orgullosos por Europa. Sigue leyendo

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Reseñas

El depravado círculo de la sangre

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Pasadas las 9 y media de la noche del 5 de marzo de 1953, Stalin, postrado en una especie de coma por una apoplejía en el salón de su dacha favorita, la de Kuntsevo, en los arrabales de Moscú, comenzó a boquear. “Tenía el rostro descolorido, sus rasgos eran irreconocibles. Literalmente se asfixió mientras nosotros estábamos allí mirando. Su agonía fue terrible…En el último momento, abrió los ojos. Fue una mirada espantosa, de locura o de rabia, y estaba llena de miedo a la muerte”. Sigue leyendo

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Notas

La existencia de Dios

Guénrij Grigorievich Yagoda fue uno de los jefes de la NKVD, la vieja Cheka que terminó rebautizándose con el paso de los años con el nombre de KGB. Sucesor de Dzerzhinski, el fundador, se empleó en su cargo con la sanguinaria tenacidad habitual entre la depravada corte bolchevique de Stalin. Era, naturalmente, ateo, como todos aquellos asesinos que sustituyeron al Dios secular por la fe mística, y semejante al catarismo medieval, del bolchevismo. Sin embargo dejó para la posteridad una nota interesante, sobre todo para quienes como el que escribe curiosean en torno a los momentos finales de los individuos y sus reacciones. Sigue leyendo

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Historia

La familia de la Casa Ipátiev

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En la madrugada del 16 al 17 de julio de hace 99 años, el último zar de Rusia, Nicolás II, fue asesinado en el sótano de la Casa Ipátiev de Ekaterimburgo, junto a toda su familia. Fue en la habitación cuya ventana arqueada puede verse abajo a la izquierda, en la fotografía. Sigue leyendo

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Reseñas

Insomnes y febriles haciendo la revolución

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Va a hacer cien años en octubre (según el calendario gregoriano) que el Partido Bolchevique ruso tomó al asalto el poder en San Petersburgo, y un periodista americano, a la sazón comunista, estuvo allí y lo contó. A pesar de la no disimulada simpatía de John Reed, un chico de Harvard, por los bolcheviques, dejó un testimonio veraz, un texto en el que pugna por salir la memoria humeante, fétida y sangrienta de la revolución dentro de la Revolución. Y esto es así porque Reed, además de no ocultar de qué lado estaba, también decidió contar todo lo que veía. Sigue leyendo

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