Notas

Una fotografía vieja

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Observen la fotografía. La he encontrado en Twitter, esta mañana. La subió la cuenta @tzoumio, que se distingue por difundir fotografías antiguas de Grecia. Es Atenas. La foto está tomada antes de 1931, según la descripción del dueño de la cuenta. Lo que muestra es el lugar más importante del mundo antiguo: el Ágora. Sin embargo, no lo parece. Una de las muy notables observaciones que pueden extraerse de la contemplación de fotografías viejas de la capital griega es la desoladora certeza: Atenas, desde el siglo V después de Cristo, fue reduciéndose hasta deparar en aldea mediterránea. Sigue leyendo

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Historia

La increíble vida de Manolis Glezos (y III)

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La Dekemvriana, también llamada “el diciembre rojo” o “la Batalla de Atenas”, continúa siendo un episodio oscuro y turbio, sobre todo en lo referente a la implicación directa de las tropas británicas en la muerte de civiles a principios del último mes de 1944. Sea como fuere, aquello dio comienzo a una guerra civil sangrienta entre griegos. Los miles de partisanos comunistas con que el ELAS contaba en el Ática fueron diezmados por la intervención conjunta de británicos, guerrilleros de la Liga Nacional Griega Republicana (EDES) del teniente coronel Napoleon Zervas (un héroe de la I Guerra Mundial) y elementos monárquicos y colaboracionistas filonazis rehabilitados ex-profeso tras la liberación de Atenas; una coalición confusa y precaria que tenía como objetivo prioritario evitar que Grecia se convirtiese en un satélite de Moscú tras la victoria sobre Hitler. El EDES de Zervas era un ejército de partisanos heterogéneo. De inspiración venizelista, es decir, “socialdemócrata”, combatió desde el principio de la ocupación nazi junto a despojos del régimen de Metaxas y luego, en el Epiro, Albania y Macedonia, junto con los británicos, quienes rápidamente los armaron y legitimaron pues rivalizaban con el ELAS en aceptación popular, sobre todo en el campo griego. Sigue leyendo

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Historia

La increíble vida de Manolis Glezos (II)

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Tras la hazaña de Glezos y Santas, proeza cuyo ejemplo correría como la pólvora por toda la Europa ocupada por los nazis iniciando el fenómeno partisano de la Resistencia, ambos fueron condenados a muerte in absentia. Sin embargo, Glezos no sería capturado por la Gestapo hasta el año siguiente, 1942. Sigue leyendo

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Historia

La increíble vida de Manolis Glezos (I)

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Los tiempos turbulentos suelen ser prolíficos en héroes y mártires, en contraposición con la aburrida serenidad de los tiempos de paz. Es, stricto sensu, la diferencia fundamental entre la paz y la guerra, entre el orden y el caos: entre la democracia y la revolución. La famosa frase atribuida a Churchill de que democracia significa que si a las seis de la mañana llaman a tu puerta, sepas que es el lechero, cobra sentido absoluto trazando la comparación con épocas tan recientes todavía como los años 30 del siglo XX europeo, el campo más fértil de la Historia de la Humanidad, por acumulación númerica masiva, para monstruos, sátrapas, mártires y héores. Uno de estos hombres trágicos arquetípicos fue Manolis Glezos, quien aún vive: Bertolt Brecht los denomina “hombres imprescindibles”, y lo cierto es que su historia puede merecer, si no un capítulo de las Vidas de Plutarco, al menos algunas páginas de las Noches áticas de Aulo Gelio. Manolis Glezos trepó la Acrópolis y descolgó la bandera de la Alemania nazi de lo alto de la gran colina ateniense; luego tuvo la vida de Churchill justamente en sus manos, un par de años después. Su trayectoria vital es la de su pequeño y simbólico país durante el siglo XX.

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Reseñas

Tolstoi, el patriarca

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En 1928, Stefan Zweig pasó dos semanas en Rusia, descritas luego en su Viaje a Rusia. Visitó Yásnaia Poliana, la hacienda de Tula, en la Rusia europea, donde nació y murió Tolstoi, y donde el gran hombre yace “en un claro del bosque”, como dejó escrito. Zweig describió su tumba como lo más grandioso e impresionante que había visto en Rusia. Sigue leyendo

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Reseñas

La felicidad del mezzo termine

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Hay hombres, a lo largo de la Historia, cuyas vidas determinan el sino de sus épocas. Delimitan siglos, configuran eras, sirven a los historiadores para trazar rayas: hasta aquí una cosa, a partir de él, otra. Hay otros, en cambio, cuyas vidas sirven para explicarlas, para darles un sentido general, digamos, ontológico. La de Epicuro es una de ellas. Sigue leyendo

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Relatos

Un hombre

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Un hombre. Tan sólo un hombre. Ni joven, ni viejo. Frontera de madurez y víspera de senilidad. Sigue leyendo

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