Notas

Hombres armados

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Cuando era niño, la ensoñación de escribir un libro (y verlo publicado, se entiende) era muy recurrente. Llegaba hasta a obsesionarme con una imagen: mi yo adulto contemplando una estantería repleta de libros firmados por mí. Sigue leyendo

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Comentario

Oficio

Hay pocas cosas peores en esta vida que no tener vocación. U oficio. Oficio es conocer a fondo lo que haces, y hacerlo bien. Una especie de liturgia cotidiana, profesional, que se adopta bien por aptitud natural, bien por adaptación resignada. Yo soy un periodista sin oficio. Lo he asumido con el tiempo, lo cual no habla demasiado bien de mí. Ser periodista es una forma tan buena como otra cualquiera de presumir. Sin embargo, y voto a Dios, que mi razón no es esa. Simplemente buscaba algo a lo que dedicarme que me permitiese escribir, Sigue leyendo

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Notas

Un hombre sin su prosa

Soy un hombre sin su prosa. Un hombre mudo, silenciado. Mi papel está en blanco, no tengo letras. Lo he perdido todo

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Notas

Live free or die

“Tienes el mundo a tus pies. Tu vida, entera, está por empezar. ¿Qué quieres hacer? O no, no. Escúchame, esto es más importante, ¿qué quieres ser? ¿Qué clase de persona, de hombre? ¿Acaso hay alguna voz que te dicta lo que tienes que pensar, que escribir? ¿Eres libre? Vive libre,  o muere, hermano. En este momento de tu vida, realmente, eres tú el dueño de tu propio destino. De tu futuro. Eso no es ninguna tontería, ¿sabes? Puedes elegir cualquier camino, cualquier meta, cualquier objetivo. ¿Y sabes qué es lo mejor? Que aún te sobrará tiempo para rectificar. Para volver a donde estás ahora, y empezar de nuevo. Eres libre. Quizá dentro de un año, o de dos, ya no lo seas. Pero ahora sí. Deléitate. Disfrútalo. Nunca, jamás, volverás a ser quien eres ahora mismo, en este instante, mientras escribes esta mierda”

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Olivetti Lettera 32

Ta, ta, ta, ta, ta. Todo un aula enorme, de techos tan altos como el pensamiento del soñador, ocupada por ese martilleo que no era  ruido, sino armonía. Ta, ta, ta, ta. Y el característico riiiiiiiing, del carrete volviendo al inicio del margen, a la izquierda. Y vuelta a empezar. Métodos de aprendizaje donde, además de aprender a mecanografiar, leí por vez primera el nombre de Sócrates. Primero mirando. Luego sin mirar. Y ta, ta, ta, ta. Sigue leyendo

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