Reseñas

Velocidad, neuróticos y hombres fragmentados

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Escribió Henri Bergson: Si sigo con los ojos, en la esfera de un reloj, el movimiento de la aguja que corresponde a las oscilaciones del péndulo, no estoy midiendo, como podría pensarse, una duración. Lo único que hago es contar momentos simultáneos, que es algo muy distinto. Fuera de mí, en el espacio, nunca hay sino una posición única de la aguja y del péndulo, pues de sus posiciones anteriores no queda nada. Dentro de mí se realiza un proceso continuo de organización y de penetración mutua de los hechos de conciencia, y eso es lo que constituye la verdadera duración”. Tras someter a mediciones en el espacio la experiencia de la duración vivida, la cultura occidental había convertido la experiencia en esclava de la áspera cultura espacial de los hechos y las cifras, de los centímetros y las toneladas. Lo que Bergson dio a entender era que, por el bien del éxito en el comercio y en la ciencia, la civilización se privaba de su libertad más fundamental. Para él, la conciencia tenía que depender de la memoria para crear un cuadro coherente del mundo, y, al hacerlo, la mente, por asombroso que parezca, funcionaba como una cámara de cine, proyectaba imágenes estáticas para dar la ilusión de movimiento continuo, de identidad”.  Sigue leyendo

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Reseñas

Centinela de la memoria

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“Jorge II y sus ministros consideraron que no hacía ningún bien a la población conocer el fracaso inglés ante Cartagena de Indias y se decidió que no se hablara ni se escribiera nunca más de él. Naturalmente fueron obedecidos porque el control de las publicaciones era férreo en la Inglaterra de este tiempo, y lo ha sido hasta bien entrado el siglo XIX. La mayor parte de la población inglesa no se enteró de lo que había pasado en Cartagena. Y los libros de texto hoy no lo mencionan, ni los españoles ni los ingleses. Sigue leyendo

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