Tolstoi, el patriarca

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En 1928, Stefan Zweig pasó dos semanas en Rusia, descritas luego en su Viaje a Rusia. Visitó Yásnaia Poliana, la hacienda de Tula, en la Rusia europea, donde nació y murió Tolstoi, y donde el gran hombre yace “en un claro del bosque”, como dejó escrito. Zweig describió su tumba como lo más grandioso e impresionante que había visto en Rusia. Continúa leyendo Tolstoi, el patriarca

Hidalgos, escuderos y blue meth (II)

Sin embargo, el idealismo degenera, por supuesto. La nobleza de los principios con los que ambos intentan autoengañarse -desfacer entuertos, desagraviar inocentes, amparar viudas, defender siempre al pobre de la opresión del poderoso; el amor a la familia, el deber sagrado de proveerla, asegurar su supervivencia, etc- al comenzar sus correspondientes aventuras, termina cayendo como el velo que protege la estancia más sagrada de un templo grecolatino: tanto Don Quijote como Walter White acaban asumiendo la propia verdad de la naturaleza de sus locuras. Lo hicieron todo por ellos mismos. Por escapar de sus propias vidas, por alejarse de la mediocridad, por enfrentar sus destinos adversos, por trascender la poderosa jaula invisible donde sacrificaban sus delirios de grandeza: sus fantásticos sueños de juventud -alimentados en un caso por la febril lectura y en el otro, por la conciencia del talento propio y la constatación diaria de la brillantez desperdiciada- ahogados en la ola de la realidad vacía, granítica, inexpugnable: un hijo no deseado que te obliga a descartarlo todo y comenzar de pronto; un tiempo en el que ser hidalgo ya no significaba cortar cabezas de moros, asaltar castillos y rescatar princesas de las garras de un dragón, sino medrar en la corte y buscar un matrimonio conveniente. Continúa leyendo Hidalgos, escuderos y blue meth (II)

Hidalgos, escuderos y blue meth (I)

Hace poco más de una semana terminé, justo el mismo día, Breaking Bad y El Ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha. Más allá de otras consideraciones, yo, que soy muy dado a ver augurios en las entrañas de los conejos, creí que aquello era una señal para escribir alguna cosa al respecto. Hice un par de conexiones y me fumé un puro: el resultado es lo que viene a continuación. Me surgieron dudas, reflexión sobre ellas, me atreví a abordar con mis soldaditos de plomo el árido islote de las comparaciones literarias y le eché un poco de cuento. En definitiva, es de lo que se trata. Continúa leyendo Hidalgos, escuderos y blue meth (I)

Madrid

En Madrid convivieron Dalí, Lorca y Buñuel igual que cuatrocientos años antes lo habían hecho Cervantes, Quevedo y Góngora. En apenas dos de sus calles se concentraron los primeros espadas de la lengua franca de la época, coincidiendo en tiempo y lugar, tanto en sus desvelos como en sus miserias y, sobre todo, en su apoteosis creativa. Alrededor de la corte siempre ha pululado todo hijo de vecino buscando su migaja de gloria, efímera o postrera, tanto da. Continúa leyendo Madrid