Session

Estás mintiendo. Lo sabes, y es posible que todos los que están contigo en la mesa lo sepan también. Sin embargo, la mentira no te hace sentir mejor. Pero mientes. Les estás contando una historia increíble sobre tu padre. Pura ciencia ficción. Se folló a una de las muchas queridas de JFK. Ya. Casi como Marilyn, sugieres, entre risas de suficiencia. De macho alfa cuyos lacayos le ríen la gracia esperando no inflamar el voluble ego del boss. Pero es mentira. Todo es una falacia, y lo sabes. La historia, tú mismo, los que te rodean, su servilismo miedoso y tu padre. Sí, tu padre también era una mentira. Continúa leyendo Session

Nemundia

Si lees esto, seas quien seas, sabrás entonces que Nemundia existió y no es una leyenda. En una esquina ignota del Océano se levanta esta isla maldita desde cuya tierra inhóspita escribo estas líneas, con la esperanza de que en algún momento del futuro, el mensaje que lanzo en esta botella arribe a playas más amables y a manos más dichosas. Continúa leyendo Nemundia

Pulsión de muerte

La pulsión de muerte es la tendencia inherente a toda vida orgánica que se evidencia en actos encaminados a la búsqueda de un estado anterior a la vida

Sigmund Freud, Más allá del principio de placer, 1920

“No hay día que pase en que no piense en mi muerte, y creo que, de todos cuantos nos rodean, no hay mucha gente tan loca como yo. La muerte. Nerón tenía un esclavo que le recordaba a cada momento que un día también moriría, para que no lo olvidase. Yo no lo olvido. ¿Cómo se puede no pensar en ello? ¿cómo puedes vivir haciendo como si no existiese?”

Oh, Jerusalén

 

 

Salmo 137 Continúa leyendo Oh, Jerusalén

Felicidad

La búsqueda de la felicidad, concepto incluso consignado en la primera de todas las constituciones liberales del mundo, es un camino erróneo, equivocado desde su misma base. La Postmodernidad, perversa en casi todas sus manifestaciones, ha hecho de esta búsqueda el leivmotiv del hombre de hoy, y como todo lo anhelado obsesivamente, ha acabado por convertirse en una cárcel invisible donde perecen los días, los trabajos y las horas de cada uno de nosotros. Empecinados en encontrar esa supuesta felicidad detrás de cada esquina, Continúa leyendo Felicidad

Elegir

Desde que nacemos, hasta que morimos, nos son impuestas una serie de convenciones sociales que delimitan nuestras fronteras vitales y determinan la identidad esencial con la que nos presentamos, y con la que salimos, a este mundo. Zarpamos desde el vientre materno y en el andén de la primera parada un boli, un sello y un nombre que otros eligieron por nosotros nos esperan en el registro civil. Apenas nuestros ojos vislumbran la hipnótica luz de un mundo tan grande como indescifrable cuando han de volver a cerrarse bajo el agua que les cae sobre una pila bautismal, en alguna parroquia antigua de pueblo petrificado, Continúa leyendo Elegir

El engañabobos

Una vez leí en algún sitio que la democratización de la educación había creado en las clases populares la ilusión, ficticia por supuesto, de un futuro mejor para los hijos del tercer Estado. La apariencia de prosperidad escondida tras la licenciatura universitaria es una falacia, como no podía ser de otra manera. Una mentira en la que esforzados hombres y mujeres han proyectado no sus esperanzas, sino las de su progenie, con la quimérica idea de agarrar con los dientes la posibilidad de escapar del miserable porvenir al que ellos vieron atadas sus vidas desde la cuna y establecerse como lo que no eran. La universidad era el horizonte. Continúa leyendo El engañabobos