Notas

Flamígero

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Esta es una foto del fotógrafo Sam Sun. La subió ayer a Twitter, a su cuenta persona. (@BirdNspace). Es el momento en el que el cohete Atlas V 401 rompía la niebla que cubría la base aérea de Vanderberg en Santa Bárbara, California y salía zumbando hacia Marte. Pegado al cohete iba el robot InSight con la última misión marciana de la NASA: estudiar la actividad sísmica de aquel planeta. La foto está tomada el sábado pasado, en torno a las 4 de la mañana hora local.

Parece el pabilo de una vela. También la calígene que rodea al cohete recuerda la cera reblandecida por la llama. Es curioso cómo la naturaleza se reproduce constantemente. También dentro de nosotros. Nuestro mismo cuerpo es una réplica de patrones y acontecimientos cósmicos extraordinarios. La vela del InSight viaja a Marte para iluminarnos acerca de aquel mundo fascinante que algún día podría ser nuestra casa. Pabilo tiene una etimología muy curiosa. Hace referencia al trozo de la mecha que arde en la vela, que se carboniza. De ahí despabilar, que no es más que avivar la llama. Pabilo viene de papiro, el fruto del Nilo que nos permitió dejar de escribir en tablillas de piedra o madera. Como el papiro era monopolio del faraón, los griegos lo tradujeron literalmente como lo que es del rey. La palabra, cofre del tiempo, resulta ser la mecha que vincula la escritura con la luz y la exploración espacial. El pabilo. El cohete.

El pabilo es la mecha que arde. La llama. Llama viene de flamma, que en latín es lo que sale del fuego. ¡Como el cohete de la NASA brincando desde el trampolín de los hombres en Santa Bárbara! Aquí se dice que flamma tiene una raíz indoeuropea cuyo sentido directo es brillar. La analogía con la misión espacial florece tan bella que sólo se puede mirar y sonreír en silencio, como cuando uno ve un campo colmado de primavera en una tarde de mayo. La magia de las palabras es que con ellas se puede alcanzar la raíz esencial de las cosas. Y desnudarlas.

La InSight es otra vela que el hombre enciende para leer en las tinieblas el libro del tiempo y del espacio que lo rodea. Como la Rovers, también marciana, o la Rosetta, que es una lapa pegada a un asteroide remoto, pronto nos enviará fotografías de esos mundos lejanos. Fotos que no podremos dejar de comparar con nuestro conocimiento terrestre, de establecer analogías con el único hogar que conocemos. Todavía. Sólo hay una forma de ascender por la compleja escalera de las cosas y es comparando. Así, un junco de la ribera fangosa de un río africano ha terminado siendo un bólido encendido que surca el Universo. Los arquitectos que levantaron Santa Sofía querían representar el cosmos dentro de su cúpula mediante el concepto de la meteorosis, que es lo que está en el aire. Podemos ver aún los chorros de luz cayendo desde el cielo por sus vitrales proyectando haces divinos de claridad sobre el suelo del templo. También los del gótico lo comprendieron y en sus catedrales Dios parece estar suspendido en una nube de luz apenas incandescente.

 

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